Estamos un poco cansados (disgustados, aburridos, hartos…) de escuchar cómo se engaña al peregrino en función de intereses económicos y/o comerciales por parte de gente que tiene muy poco respeto por lo que es y lo que significa el CAMINO.

El año pasado detectamos que se informaba a los peregrinos, en algún punto de la etapa desde Lugo, que en Ponte Ferreira estábamos cerrados (¡en plena temporada!), por lo que empezamos a informar, en nuestro blog y página de facebook, que abríamos a diario, sin excepción, durante toda la temporada. Hoy nos informaba un peregrino, sorprendido por haber podido parar a tomar un bocadillo antes de continuar su camino, que ayer le habían dicho en Lugo que en nuestro albergue no servíamos comida (ni nada) a peregrinos que no se alojaran con nosotros. Por supuesto, ¡nada más lejos de la realidad!

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Desde aquí pedimos a los hospitaleros de albergues, a los dueños y empleados de bares, cafeterías, restaurantes y demás lugares de paso o estancia para el peregrino, que si no conocen la información de los lugares que hay más adelante en el camino, se limiten a decir al peregrino que no tienen esa información en lugar de malinformarle, ya sea por ignorancia o mala fe.

Y a tí peregrino, te pedimos que si te dan una información que te parece extraña, no te la creas sin más: en lugar de eso, llama al lugar en concreto y pregunta directamente, pues ellos son quienes te darán la información correcta, de primera mano. En ocasiones pasan peregrinos que se sorprenden de que estemos abiertos y nos comentan que hubieran pernoctado aquí pero que les había informado que estábamos cerrados, por lo que se alojaron en el albergue anterior, habiéndoles convenido más nuestro albergue por distancia.

¡Nosotros nunca engañamos al peregrino!, y cuando no conocemos la respuesta a una pregunta, le sugerimos que llame a ese lugar y lo pregunte, que es lo suyo; incluso a veces llamamos nosotros para hacerle la consulta.

Como ejemplo de esta mala praxis que existe en el Camino, os comentamos una anécdota: cuando surge la ocasión y la circunstancia, solemos advertir a los peregrinos que el siguiente bar, varios km adelante, cierra los jueves; algunas veces nos han mirado un poco desconfiadamente, como sospechando que les estábamos mintiendo para que no se marcharan sin comprarse un bocadillo o una bebida; más de un peregrino se ha marchado pensando que le estábamos engañando y luego se habrá encontrado la sorpresa de que no era así. Si no hubiera gente que engaña y malinforma, no habría esa desconfianza por parte de algunos peregrinos, y no se llevarían esas desagradables sorpresas.

Peregrino, no te dejes engañar, y si detectas estas malas artes en el Camino, denúncialo públicamente.

 

Buen Camino.

 

[Actualización junio 2016: desde este año, el bar del que hablamos al final de esta entrada ya sí abre también los jueves]