Para muchos el Camino acaba en Santiago. Para muchos otros acaba más allá, al borde del mar, bien en Fisterra o bien en Muxía. Hace unos días visité Muxía. No había estado allí desde 2003, cuando visité la Costa da Morte para fotografiar los efectos que la marea negra del Prestige había tenido sobre la naturaleza y la población de la zona; tenía curiosidad por volver al lugar y poder disfrutar de él, ya limpio de fuel, y ver el ambiente peregrino que allí se puede respirar.

 

Os dejo unas fotos de un atardecer de mediados de agosto, esperamos que os gusten:

 

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Allí tuve la ocasión de conocer a Dave, un peregrino que se sentó junto a mí a observar el atardecer. Tras un rato de conversación, resulta que Dave había hecho el Camino Primitivo, y era su último día de Camino, tras llegar a Santiago, Fisterra, y finalmente, ese mismo día, a Muxía. Es increíble la relación que se puede establecer con alguien en sólo una hora de convivencia y conversación. ¡Dave, si lees esto recibe un abrazo desde Ferreira, en el Primitivo!

 

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 Juanma, hospitalero de Albergue Ponte Ferreira